LA REFORMA LABORAL
Navojoa, Sonora a 22 de marzo del 2010.
Por: Profr. Gerardo Castro Ruiz
Nadie con conocimiento de causa, debe decir que las reformas al régimen de pensiones y jubilaciones del IMSS y del ISSSTE no afectó severamente a los derechohabientes de ambas instituciones. Aunque sea un tema sobradamente discutido, aún hay que insistir en la reivindicación de este derecho social, pero por hoy no profundizaremos en ello.
También la sociedad en su conjunto atestiguó el afloro de heces, al hacerse público el deshonesto y antidemocrático acuerdo entre el gobierno federal y los partidos políticos del PAN y el PRI, a cambio de convenir en el legislativo una reforma fiscal a todas luces lesiva para los que menos tienen.
Pero el asunto no para ahí, al pueblo cuando no le llueve le llovizna, y como dijera Raúl Velasco, el conductor del programa televisivo de “Siempre en Domingo” (1969-1998), “Y aún hay más”. Apenas el día 23 del presente mes, el senado inicia la discusión de la multicriticada reforma política, y ya se cierne sobre los trabajadores una amenaza peor, LA REFORMA LABORAL.
¿Necesaria? Sí, ¿Conveniente? Depende del ángulo de donde se vea, los intereses son diversos. Los que tratarán de imponerse, y he aquí lo grave, serán los leoninos intereses capitalistas, la política económica Neoliberal y los grandes empresarios, los dueños del dinero que, como lo hemos visto, lastimosamente estarán representados por los partidos políticos, los gobiernos y los legisladores, aunque claro, con matices tenues, el engaño de siempre, pero finalmente matices que con el manejo publicitario los magnificarán a favor de los ciudadanos para no perder su simpatía y evitar ser castigados en los futuros procesos electorales.
Ese temor de los políticos, convierte a los procesos electorales en un pequeño aliado para el pueblo. Pero los grandes aliados para los representados, sin duda, deben ser los Sindicatos.
Toda esta gama complicará en mucho los acuerdos. Cada uno de estos actores jugará un roll, pero ojalá que los partidos políticos, los legisladores y los sindicatos asuman el papel que la letra dice, como representantes de los intereses del pueblo.
La garantía del derecho al trabajo quedó establecida en la Constitución Mexicana de 1917 en su Art. 123. El 14 de enero de 1918, el Congreso del estado de Veracruz, expidió su Ley del Trabajo, precursora de la Primera Ley Federal del Trabajo, reglamentaria del Art. 123, que fue publicada el 22 de mayo de 1931.
Ésta le dio la facultad al Estado de decidir qué sindicatos son reconocidos, independientemente de la voluntad de los trabajadores y se adjudicó la facultad de decidir la procedencia o improcedencia de huelga. De esta manera mantenía el control sobre los sindicatos. Un elemento de control también fue la afiliación colectiva de los sindicatos a los partidos.
La Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, reglamentaria del apartado B del Art. 123 Constitucional, fue decretada y publicada en el Diario de la Federación, el 28 de diciembre de 1963 por Adolfo López Mateos. El apartado B, regula el trabajo de los empleados al Servicio del Estado.
El 1º de abril de 1970 fue publicada en el Diario Oficial de la Federación la Ley Federal del Trabajo, reglamentaria del apartado A del artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la cual continúa vigente hasta el momento aunque con algunas modificaciones. El apartado A se refiere a los derechos y obligaciones de los patrones particulares y de sus trabajadores.
En el 2001 la Secretaría del Trabajo y Previsión Social convocó a empresarios, representantes sindicales, legisladores y académicos a integrarse a la Mesa Central de Decisión para la Actualización y Modernización de la Ley Federal del Trabajo.
Esta Mesa lanzó una Consulta Nacional, y nos presumen que acumularon 3,029 propuestas que fueron estudiadas durante 16 meses en más de 100 horas de reuniones. Con esto argumentarán que los trabajadores ya participaron e hicieron su propuesta, porque de ahí emanó la Iniciativa de los Sectores Productivos que fue presentada el 12 de Diciembre del 2002.
En sesión de comisiones de Trabajo y Previsión Social, el día 21 de abril del 2004, se tomó el acuerdo de no reformar el Art. 123 de la Constitución Mexicana y eso, aunque en la realidad no se haya alcanzado la justicia social que ahí se expresa, es un buen avance, porque mientras permanezca el espíritu, al menos hay esperanza para los mas necesitados.
El partido político en el poder, el PAN, va a la vanguardia en esta reforma y presentó el día 18 de marzo su propuesta. A ella le seguirán las del resto de los partidos, mientras viviremos la etapa de los posicionamientos políticos que ya empezaron.
Primero digo que no toda la iniciativa propuesta por el PAN es negativa, veo como puntos pertinentes: La democratización de los sindicatos, el voto universal directo y secreto para elegir representantes, tipificar como delito la contratación de menores de 14 años, fuera del círculo familiar, la equidad de género, la inclusión, la no discriminación en las relaciones laborales, muy bien,.
Enseguida resalto, por su riesgo, algunos de los muchos puntos de la propuesta sobre la reforma a la Ley Federal del Trabajo, presentada por los diputados del PAN. Hay que poner las barbas a remojar:
1.-Facilitar el acceso al mercado laboral y la creación de empleos.
En este punto, hay una cargada a favor de la parte patronal, porque el PAN propone reducir los derechos laborales para supuestamente lograr mayor inversión y empleo. Como sí la causal de la falta de empleos fuese que los trabajadores recibieran altos salarios (Ojalá así fuese) o por los derechos conquistados por los trabajadores. Dicen los que saben de esto que, las altas tasas de desempleo son ocasionadas por los modelos económicos que se debilitan y también por la falta de previsión de los gobiernos, en este caso el de Felipe Calderón.
También favorece a la subcontratación incluso por una hora de trabajo, da libertad al patrón de despedir a los trabajadores con menos de 3 años de antigüedad y limita el pago de salarios caídos en caso de juicio, es decir, incrementa la incertidumbre laboral.
2.-Fortalecer la procuración e impartición de justicia laboral.
En este punto se plantea elevar los requisitos necesarios para el emplazamiento a huelga y el establecimiento del arbitraje obligatorio en los conflictos, lo que pondría en las manos patronales la decisión de dar por terminados los paros o la huelga a su criterio, porque el arbitraje puede ser constituido por jueces comprometidos con el gobierno y con el propio grupo empresarial dominante en nuestro país. Echemos una mirada a Cananea.
3.-Fortalecer la transparencia y la democracia sindical.
Estoy de acuerdo en que los recursos se deben transparentar, pero no de la forma como lo plantea esta iniciativa. Se aprecia el dolo de su intención.
La transparencia y rendición de cuentas es uno de los aspectos que más generan desconfianza en los sindicatos, sobre todo en los que se manejan enormes cantidades de recursos como es el SNTE, más de cien millones de pesos mensuales de cuotas sindicales. Pero su fiscalización no debe ser por el gobierno, sino por los propios representados.
De ninguna manera debe permitirse que el gobierno meta manos en nuestros recursos, porque es un patrimonio creado con el salario de los trabajadores, el cual ya pagó sus impuestos hacendarios respectivos.
En todo caso, se deben establecer organismos autónomos y mecanismos eficaces para que la información no quede en la representación cupular y esta llegue con periodicidad corta hasta el último pero el más importante elemento de la estructura sindical, el representado.
Tampoco debe permitirse que se elimine el descuento de cuotas sindicales vía nómina, porque el empobrecimiento de un sindicato es sinónimo de debilitamiento y aquí tenemos que poner mucho ojo, porque el verdadero propósito neoliberal es el debilitamiento y finalmente la desaparición de los sindicatos.
Lo dije antes y lo repito: “Ante esta preocupante situación, DÓNDE Y EN QUÉ MOMENTO APARECERÁ EL SNTE. Nuestro Sindicato no debe quedarse al margen, en su agenda se debe incluir un profundo análisis de este asunto y aportar su propuesta privilegiando la defensa de las conquistas laborales, así como la conservación y el fortalecimiento sindical”.
Los voraces intereses de los grandes capitales representan un gran peligro para la clase trabajadora, sin duda estarán presentes en las propuestas de reforma laboral que presentará la clase política en fechas próximas. ¡Mucho ojo!
Mis comentarios estarán todos los lunes a partir de las 8 de la mañana en la Radio de Navojoa “La Única” 1100 AM
Y se estarán publicando en la página www.snteceapson.com. del Comité Estatal de Acción Política del SNTE. Debido a que esta página no cuenta con la ventana necesaria para que los lectores hagan llegar sus opiniones sobre lo que aquí se lee, les dejo mi correo para tal efecto, Mail: formars1@hotmail.com
domingo, 15 de agosto de 2010
LA EDUCACIÓN INDÍGENA
LA EDUCACIÓN INDÍGENA
Navojoa, Sonora a 15 de marzo del 2010.
Por: Profr. Gerardo Castro Ruiz.
Los historiadores dicen que Cristóbal Colón llegó a nuestro Continente el 12 de octubre de 1492. La historia registra 4 viajes realizados por este marino, a los que se sumaron muchos más realizados por otros navegantes. A esa etapa que duró un poco más de una veintena de años se le conoce como el descubrimiento de América. Pero a la par se dio otro importantísimo hecho, llamado la Conquista de América, durante la cual los indios, como los llamaron los españoles por error, creyendo que habían llegado a la India, se sometieron a los españoles por admiración o por temor en algunos casos, y en otros, fueron sometidos por la fuerza. La Conquista bélica de México se dio entre 1519 y 1521. La Conquista pacífica, la de los misioneros, se dio durante muchos años después a través de la Evangelización de los indios, y con ella, se dio EL PASO PRELIMINAR DE LA EDUCACIÓN INDÍGENA, ya que con esta, los indios educados se convertían en agentes difusores de la nueva cultura. Aunque el primer objetivo por el cual los misioneros llegaron a México, fue para encargarse de la educación de los hijos de los españoles, esta segunda tarea que se les encargó era altamente conveniente para el gobierno español.
El primer contacto de los misioneros jesuitas con indios sonorenses fue en 1606, cuando Pedro Méndez y Andrés Pérez Rivas visitaron a los bocorehuis, babicaris y comoporis en la región que hoy conocemos como Huatabampo. Pedro Méndez trabajó 20 años con las tribus sonorenses, a él se debe la conversión de los mayos con quienes trabajó 4 años, 3 con los yaquis y 13 con los pimas bajos. Pérez de Rivas evangelizó a los yaquis y al contar con 12 pueblos controlados en los ríos Mayo y Yaqui constituyó el primer rectorado en tierras sonorenses con el nombre “Rectorado de San Ignacio del Río Yaqui”. A ellos les siguieron muchos misioneros más que reforzaron la evangelización de las regiones mayo y yaqui, extendiéndose hacia el centro, costa, sierra y norte del estado con una labor igual de importante, mucho antes de que llegara Eusebio Francisco Kino, “El Padre Kino”, quien realizara un extraordinario trabajo misionero en Sonora también.
El segundo rectorado, al cual se le llamó “Rectorado de San Francisco Javier”, fue establecido en 1639 en Baviácora y abarcaría las misiones establecidas en todos los pueblos serranos evangelizados por Bartolomé Castaño, llamado por los propios indios, “El Padre Indio” o “El Indio Sabio”, por su color moreno. Para 1650 había más de 60 misiones en Sonora.
Los misioneros aprendían el lenguaje indígena y llegaron a escribir catecismos para su enseñanza en el propio lenguaje de los naturales, es decir, se le dio prioridad a la evangelización, pero después se le dio tal importancia a la castellanización, al grado de llegar a la prohibición del uso del lenguaje autóctono años mas tarde.
Hasta este momento se puede decir que en la nueva España hay una educación para los españoles y criollos quienes se consideraban superiores y UNA EDUCACIÓN INDÍGENA, ESPECÍFICAMENTE CANÓNICA, A TRAVÉS DE LAS ESCUELAS ECLESIÁSTICAS, LOS SEMINARIOS Y LA EVANGELIZACIÓN, donde además, adquirían nuevos valores culturales acerca de la propiedad, el trabajo, el uso de la riqueza y el buen comportamiento moral, la cual continuó hasta la lucha por la Independencia de México. Después de esta lucha se realizaron muchas legislaciones y propuestas educativas, incluidas en la Constitución de 1857 y reforzadas por la Ley de Educación de 1867, pero los conflictos y las condiciones económicas del país impidieron ponerlas en práctica.
Sin embargo, es importante decir que en ese lapso se libera a la educación de la Iglesia y se establece en la ley la igualdad de todas las castas y razas. Con esto, la especificidad de las circunstancias de los indígenas se pierde y los convierte en ciudadanos marginados y empobrecidos.
En la época del Porfiriato se considera que debe eliminarse el lastre indígena y se les debe apoyar para que alcancen el grado evolutivo del resto de los ciudadanos, pero Porfirio Díaz renuncia al poder el mismo día en que se aprueba la creación de un sistema de escuelas rudimentarias para indígenas, que ayudaría a lograrlo.
Con el triunfo de la Revolución Mexicana se dice que finalmente se hará justicia a los indios, pero no resultó así. Ni la Secretaría de Educación fundada en 1921, ni el proyecto Educativo de Vasconcelos contemplaba una educación específica para los indios y fueron incluidos en la escasa educación rural y a la segregación educativa al igual que todos los campesinos, ya que la calidad educativa se dividía en escuelas de primera, de segunda y de tercera, establecidas las de mejor calidad desde el centro hacia las zonas mas alejadas y menos pobladas, donde se ubicaban las de tercera. Así transcurrió durante varias décadas.
Mas tarde, con Lázaro Cárdenas en la presidencia, la educación socialista se ocupó, de nuevo, de eliminar las lenguas indígenas y educar con programas rurales semejantes a todos los niños, la meta era crear una ideología campesina, para ello, los programas de educación rural y urbana fueron igualados. En esta época nace el indigenismo oficial.
El control ideológico sobre los directores y maestros de escuela para entonces federalizados, algunos de ellos originarios de los mismos pueblos indígenas, era férreo. La Secretaría de Educación Pública les exigía apegarse al Plan de Acción de la Escuela Socialista, leer la revista El Maestro Rural y renunciar a sus tradiciones, creencias y fanatismos pues, de lo contrario, los agentes del control político e ideológico adscritos a las Uniones de Maestros Socialistas los denunciaban.
Las primeras discusiones sistemáticas en torno a la enseñanza bilingüe, asociadas con la presencia del Instituto Lingüístico de Verano, el cual fue establecido para distanciar a los indígenas del clero, y las conclusiones derivadas de la Asamblea de Filólogos y Lingüistas que se realizó en 1939, concluyeron en la aprobación del proyecto de MAURICIO SWADESH, cuyo objetivo estribó en ALFABETIZAR A LOS INDÍGENAS EN LENGUA NATIVA PARA GARANTIZAR TANTO SU DESARROLLO CULTURAL, COMO SU CASTELLANIZACIÓN.
En 1944 se creó el Instituto para la Alfabetización en Lenguas Indígenas y en 1948 se funda el INI para suplir las carencias de los indígenas. Se crea el Departamento Autónomo de Asuntos Indígenas (DAAI) como una instancia de seguimiento de la aplicación de las políticas socialistas en el sector indígena. Con ello sucedió algo fundamental para los grupos étnicos, la Antropología alcanzó el rango de ciencia oficial.
Con Luis Echeverría Álvarez, la institucionalización de la educación indígena se inició con la creación de la Dirección General de Educación Extraescolar en el Medio Indígena, la cual impulsó el servicio nacional de promotores culturales y maestros bilingües extraídos de las propias comunidades. Estos nuevos agentes culturales se multiplicaron y participaron en el Primer Congreso Nacional de Pueblos Indígenas realizado en Pátzcuaro, Michoacán en 1976
EL QUIEBRE RADICAL, es obligado por las fuertes exigencias de una conciencia indigenista, las luchas por las reivindicaciones y derechos de los pueblos originarios y el desarrollo de la antropología y las ciencias sociales y se da al crearse la DIRECCIÓN GENERAL DE EDUCACIÓN INDÍGENA EN 1978, la cual, tiene como objetivo general: Ofrecer de manera corresponsable con las entidades federativas, educación básica de calidad y equidad para la población indígena, en el marco de la diversidad, que considere su lengua y su cultura como componentes del currículo, y le permita desarrollar competencias para participar con éxito en los ámbitos escolar, laboral y ciudadano que demanda la sociedad del conocimiento.
Los maestros y promotores bilingües en vías de institucionalización, integrados primero en la Asociación de Profesionales Nahuas A. C. (OPINAC) y más tarde en la Asociación Nacional de Profesionales Indígenas Bilingües (ANPIBAC), argumentaron la necesidad de crear un sistema educativo especial que proporcionara a los indígenas educación básica, normal y aún universitaria. Hoy, los profesores para educación indígena son formados y preparados en las Normales de Educación Básica y UPN. Además de maestrías y doctorados en educación como superación profesional.
Las estadísticas dicen que, a mediados de los noventa, a pesar del carácter sistemático de la educación para los indígenas y los estudios derivados, sólo dos quintas partes de los niños que hablaban una lengua indígena sabían leer y escribir a los siete años y, de ellos, solo el 70% en edad escolar cursaba la primaria en comparación con el 87% a nivel nacional. Además, de cada cien hablantes en lengua indígena, aproximadamente 24 eran los que egresaban de este nivel educativo . Los alumnos que no asistían o desertaban de la escuela lo hacían por razones económicas, por falta de escuelas en sus comunidades.
Algo muy importante, un ejemplo de la inequidad étnica es la Declaración de las Naciones Unidas, hecha con tanto atraso, Sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, porque no fue hasta el 13 de septiembre del 2007 que se hizo. Es decir, durante muchos años, el grave problema de los indígenas fue marginado también por la ONU.
Artículo 14
1. Los pueblos indígenas tienen derecho a establecer y controlar sus sistemas e instituciones docentes que impartan educación en sus propios idiomas, en consonancia con sus métodos culturales de enseñanza y aprendizaje.
2. Las personas indígenas, en particular los niños indígenas, tienen derecho a todos los niveles y formas de educación del Estado sin discriminación.
3. Los Estados adoptarán medidas eficaces, junto con los pueblos indígenas, para que las personas indígenas, en particular los niños, incluidos los que viven fuera de sus comunidades, tengan acceso, cuando sea posible, a la educación en su propia cultura y en su propio idioma.
Las estadísticas del 2009, nos dicen que en México, 86 de cada 100 habitantes de lengua indígena viven en situación de pobreza y 2 por ciento de la población joven indígena pueden acceder al nivel superior.
Para terminar:
Desde el descubrimiento de América hasta hoy, nuestras etnias han sufrido la marginación y el racismo de los gobiernos y de la sociedad. Muchos indígenas, producto de la presión y de la dinámica social y política que se ha vivido en México, se insertaron en la sociedad, fueron absorbidos por dicha dinámica, se alejaron de sus costumbres y nuestros grupos étnicos se fueron reduciendo a la vez que algunas lenguas desapareciendo. Es cierto que los grupos étnicos hoy tienen programas del gobierno que les brindan una atención especial, pero el peligro de su extinción continúa, cuidado. Aún tenemos grandes deudas pendientes con ellos. Se sigue legislando a su favor, que bueno.
Sin embargo, un hecho reciente es ejemplo de que se continúa abusando de su vulnerabilidad. Creo que el uso de la fuerza estatal y municipal, ejercida sobre nuestros ancianos indígenas mayos en la caseta de Bacabachi, Navojoa, Sonora, muestra intolerantes a ambos gobiernos. Ciertamente no hay que ser débil al momento de aplicar la ley, pero esto no implica que se pierda lo que en todo conflicto se debe privilegiar, el diálogo. Su despliegue a mi juicio debió ser solo preventivo. Hay otros hechos que verdaderamente reclaman la intervención de las autoridades con todo su poder y el peso de la ley, pero tal pareciera que no sucedieran. ¿Por qué con las clases más desprotegidas se hace esta prepotente demostración de fuerza? ¿A quién quieren apantallar?
Mail: formars1@hotmail.com
Mis comentarios estarán todos los lunes a partir de las 8 de la mañana en la Radio de Navojoa “La Única” 1100 AM
Y se estarán publicando en la página www.snteceapson.com. del Comité Estatal de Acción Política del SNTE.
Navojoa, Sonora a 15 de marzo del 2010.
Por: Profr. Gerardo Castro Ruiz.
Los historiadores dicen que Cristóbal Colón llegó a nuestro Continente el 12 de octubre de 1492. La historia registra 4 viajes realizados por este marino, a los que se sumaron muchos más realizados por otros navegantes. A esa etapa que duró un poco más de una veintena de años se le conoce como el descubrimiento de América. Pero a la par se dio otro importantísimo hecho, llamado la Conquista de América, durante la cual los indios, como los llamaron los españoles por error, creyendo que habían llegado a la India, se sometieron a los españoles por admiración o por temor en algunos casos, y en otros, fueron sometidos por la fuerza. La Conquista bélica de México se dio entre 1519 y 1521. La Conquista pacífica, la de los misioneros, se dio durante muchos años después a través de la Evangelización de los indios, y con ella, se dio EL PASO PRELIMINAR DE LA EDUCACIÓN INDÍGENA, ya que con esta, los indios educados se convertían en agentes difusores de la nueva cultura. Aunque el primer objetivo por el cual los misioneros llegaron a México, fue para encargarse de la educación de los hijos de los españoles, esta segunda tarea que se les encargó era altamente conveniente para el gobierno español.
El primer contacto de los misioneros jesuitas con indios sonorenses fue en 1606, cuando Pedro Méndez y Andrés Pérez Rivas visitaron a los bocorehuis, babicaris y comoporis en la región que hoy conocemos como Huatabampo. Pedro Méndez trabajó 20 años con las tribus sonorenses, a él se debe la conversión de los mayos con quienes trabajó 4 años, 3 con los yaquis y 13 con los pimas bajos. Pérez de Rivas evangelizó a los yaquis y al contar con 12 pueblos controlados en los ríos Mayo y Yaqui constituyó el primer rectorado en tierras sonorenses con el nombre “Rectorado de San Ignacio del Río Yaqui”. A ellos les siguieron muchos misioneros más que reforzaron la evangelización de las regiones mayo y yaqui, extendiéndose hacia el centro, costa, sierra y norte del estado con una labor igual de importante, mucho antes de que llegara Eusebio Francisco Kino, “El Padre Kino”, quien realizara un extraordinario trabajo misionero en Sonora también.
El segundo rectorado, al cual se le llamó “Rectorado de San Francisco Javier”, fue establecido en 1639 en Baviácora y abarcaría las misiones establecidas en todos los pueblos serranos evangelizados por Bartolomé Castaño, llamado por los propios indios, “El Padre Indio” o “El Indio Sabio”, por su color moreno. Para 1650 había más de 60 misiones en Sonora.
Los misioneros aprendían el lenguaje indígena y llegaron a escribir catecismos para su enseñanza en el propio lenguaje de los naturales, es decir, se le dio prioridad a la evangelización, pero después se le dio tal importancia a la castellanización, al grado de llegar a la prohibición del uso del lenguaje autóctono años mas tarde.
Hasta este momento se puede decir que en la nueva España hay una educación para los españoles y criollos quienes se consideraban superiores y UNA EDUCACIÓN INDÍGENA, ESPECÍFICAMENTE CANÓNICA, A TRAVÉS DE LAS ESCUELAS ECLESIÁSTICAS, LOS SEMINARIOS Y LA EVANGELIZACIÓN, donde además, adquirían nuevos valores culturales acerca de la propiedad, el trabajo, el uso de la riqueza y el buen comportamiento moral, la cual continuó hasta la lucha por la Independencia de México. Después de esta lucha se realizaron muchas legislaciones y propuestas educativas, incluidas en la Constitución de 1857 y reforzadas por la Ley de Educación de 1867, pero los conflictos y las condiciones económicas del país impidieron ponerlas en práctica.
Sin embargo, es importante decir que en ese lapso se libera a la educación de la Iglesia y se establece en la ley la igualdad de todas las castas y razas. Con esto, la especificidad de las circunstancias de los indígenas se pierde y los convierte en ciudadanos marginados y empobrecidos.
En la época del Porfiriato se considera que debe eliminarse el lastre indígena y se les debe apoyar para que alcancen el grado evolutivo del resto de los ciudadanos, pero Porfirio Díaz renuncia al poder el mismo día en que se aprueba la creación de un sistema de escuelas rudimentarias para indígenas, que ayudaría a lograrlo.
Con el triunfo de la Revolución Mexicana se dice que finalmente se hará justicia a los indios, pero no resultó así. Ni la Secretaría de Educación fundada en 1921, ni el proyecto Educativo de Vasconcelos contemplaba una educación específica para los indios y fueron incluidos en la escasa educación rural y a la segregación educativa al igual que todos los campesinos, ya que la calidad educativa se dividía en escuelas de primera, de segunda y de tercera, establecidas las de mejor calidad desde el centro hacia las zonas mas alejadas y menos pobladas, donde se ubicaban las de tercera. Así transcurrió durante varias décadas.
Mas tarde, con Lázaro Cárdenas en la presidencia, la educación socialista se ocupó, de nuevo, de eliminar las lenguas indígenas y educar con programas rurales semejantes a todos los niños, la meta era crear una ideología campesina, para ello, los programas de educación rural y urbana fueron igualados. En esta época nace el indigenismo oficial.
El control ideológico sobre los directores y maestros de escuela para entonces federalizados, algunos de ellos originarios de los mismos pueblos indígenas, era férreo. La Secretaría de Educación Pública les exigía apegarse al Plan de Acción de la Escuela Socialista, leer la revista El Maestro Rural y renunciar a sus tradiciones, creencias y fanatismos pues, de lo contrario, los agentes del control político e ideológico adscritos a las Uniones de Maestros Socialistas los denunciaban.
Las primeras discusiones sistemáticas en torno a la enseñanza bilingüe, asociadas con la presencia del Instituto Lingüístico de Verano, el cual fue establecido para distanciar a los indígenas del clero, y las conclusiones derivadas de la Asamblea de Filólogos y Lingüistas que se realizó en 1939, concluyeron en la aprobación del proyecto de MAURICIO SWADESH, cuyo objetivo estribó en ALFABETIZAR A LOS INDÍGENAS EN LENGUA NATIVA PARA GARANTIZAR TANTO SU DESARROLLO CULTURAL, COMO SU CASTELLANIZACIÓN.
En 1944 se creó el Instituto para la Alfabetización en Lenguas Indígenas y en 1948 se funda el INI para suplir las carencias de los indígenas. Se crea el Departamento Autónomo de Asuntos Indígenas (DAAI) como una instancia de seguimiento de la aplicación de las políticas socialistas en el sector indígena. Con ello sucedió algo fundamental para los grupos étnicos, la Antropología alcanzó el rango de ciencia oficial.
Con Luis Echeverría Álvarez, la institucionalización de la educación indígena se inició con la creación de la Dirección General de Educación Extraescolar en el Medio Indígena, la cual impulsó el servicio nacional de promotores culturales y maestros bilingües extraídos de las propias comunidades. Estos nuevos agentes culturales se multiplicaron y participaron en el Primer Congreso Nacional de Pueblos Indígenas realizado en Pátzcuaro, Michoacán en 1976
EL QUIEBRE RADICAL, es obligado por las fuertes exigencias de una conciencia indigenista, las luchas por las reivindicaciones y derechos de los pueblos originarios y el desarrollo de la antropología y las ciencias sociales y se da al crearse la DIRECCIÓN GENERAL DE EDUCACIÓN INDÍGENA EN 1978, la cual, tiene como objetivo general: Ofrecer de manera corresponsable con las entidades federativas, educación básica de calidad y equidad para la población indígena, en el marco de la diversidad, que considere su lengua y su cultura como componentes del currículo, y le permita desarrollar competencias para participar con éxito en los ámbitos escolar, laboral y ciudadano que demanda la sociedad del conocimiento.
Los maestros y promotores bilingües en vías de institucionalización, integrados primero en la Asociación de Profesionales Nahuas A. C. (OPINAC) y más tarde en la Asociación Nacional de Profesionales Indígenas Bilingües (ANPIBAC), argumentaron la necesidad de crear un sistema educativo especial que proporcionara a los indígenas educación básica, normal y aún universitaria. Hoy, los profesores para educación indígena son formados y preparados en las Normales de Educación Básica y UPN. Además de maestrías y doctorados en educación como superación profesional.
Las estadísticas dicen que, a mediados de los noventa, a pesar del carácter sistemático de la educación para los indígenas y los estudios derivados, sólo dos quintas partes de los niños que hablaban una lengua indígena sabían leer y escribir a los siete años y, de ellos, solo el 70% en edad escolar cursaba la primaria en comparación con el 87% a nivel nacional. Además, de cada cien hablantes en lengua indígena, aproximadamente 24 eran los que egresaban de este nivel educativo . Los alumnos que no asistían o desertaban de la escuela lo hacían por razones económicas, por falta de escuelas en sus comunidades.
Algo muy importante, un ejemplo de la inequidad étnica es la Declaración de las Naciones Unidas, hecha con tanto atraso, Sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, porque no fue hasta el 13 de septiembre del 2007 que se hizo. Es decir, durante muchos años, el grave problema de los indígenas fue marginado también por la ONU.
Artículo 14
1. Los pueblos indígenas tienen derecho a establecer y controlar sus sistemas e instituciones docentes que impartan educación en sus propios idiomas, en consonancia con sus métodos culturales de enseñanza y aprendizaje.
2. Las personas indígenas, en particular los niños indígenas, tienen derecho a todos los niveles y formas de educación del Estado sin discriminación.
3. Los Estados adoptarán medidas eficaces, junto con los pueblos indígenas, para que las personas indígenas, en particular los niños, incluidos los que viven fuera de sus comunidades, tengan acceso, cuando sea posible, a la educación en su propia cultura y en su propio idioma.
Las estadísticas del 2009, nos dicen que en México, 86 de cada 100 habitantes de lengua indígena viven en situación de pobreza y 2 por ciento de la población joven indígena pueden acceder al nivel superior.
Para terminar:
Desde el descubrimiento de América hasta hoy, nuestras etnias han sufrido la marginación y el racismo de los gobiernos y de la sociedad. Muchos indígenas, producto de la presión y de la dinámica social y política que se ha vivido en México, se insertaron en la sociedad, fueron absorbidos por dicha dinámica, se alejaron de sus costumbres y nuestros grupos étnicos se fueron reduciendo a la vez que algunas lenguas desapareciendo. Es cierto que los grupos étnicos hoy tienen programas del gobierno que les brindan una atención especial, pero el peligro de su extinción continúa, cuidado. Aún tenemos grandes deudas pendientes con ellos. Se sigue legislando a su favor, que bueno.
Sin embargo, un hecho reciente es ejemplo de que se continúa abusando de su vulnerabilidad. Creo que el uso de la fuerza estatal y municipal, ejercida sobre nuestros ancianos indígenas mayos en la caseta de Bacabachi, Navojoa, Sonora, muestra intolerantes a ambos gobiernos. Ciertamente no hay que ser débil al momento de aplicar la ley, pero esto no implica que se pierda lo que en todo conflicto se debe privilegiar, el diálogo. Su despliegue a mi juicio debió ser solo preventivo. Hay otros hechos que verdaderamente reclaman la intervención de las autoridades con todo su poder y el peso de la ley, pero tal pareciera que no sucedieran. ¿Por qué con las clases más desprotegidas se hace esta prepotente demostración de fuerza? ¿A quién quieren apantallar?
Mail: formars1@hotmail.com
Mis comentarios estarán todos los lunes a partir de las 8 de la mañana en la Radio de Navojoa “La Única” 1100 AM
Y se estarán publicando en la página www.snteceapson.com. del Comité Estatal de Acción Política del SNTE.
LA MUJER Y LA EDUCACIÓN
LA MUJER Y LA EDUCACIÓN
Navojoa, Sonora a 8 de marzo del 2010
Por: Profr. Gerardo Castro Ruiz.
Por el día Internacional de la Mujer.
Injusta y tristemente, en la historia, la condición de mujer ha sido muy sufrida. En la mayoría de las culturas y durante muchos siglos, las mujeres fueron sometidas al patriarcado, donde al hombre se le daba el poder absoluto sobre la mujer y los derechos humanos mas fundamentales le eran negados. Sus opresores fueron la Iglesia, el Gobierno, los filósofos o pensadores y el género masculino. Estos sectores veían a las mujeres como seres malvados o depravados, inferiores, sin capacidad intelectual para recibir educación y como objetos del hogar.
“Los hombres son superiores a las mujeres porque Alá les otorgó la primacía sobre ellas. Por tanto, dio a los varones el doble de lo que dio a las mujeres. Los maridos que sufrieran desobediencia de sus mujeres pueden castigarlas, abandonarlas en sus lechos, e incluso golpearlas. No se legó al hombre mayor calamidad que la mujer” (El Corán, libro sagrado de los musulmanes, siglo VI). Sin duda, estos posicionamientos tienen como herencia los lesivos fenómenos sociales del machismo y la violencia contra la mujer hasta nuestros días.
La anterior es solo una evidencia de las muchas que existen. Afortunadamente, el Movimiento Feminista, que tiene como objetivo la equidad de género y el cual se afirma que dio señales a finales del siglo XVIII con la publicación de algunas obras que señalaban la marcada diferencia del trato y consideraciones entre el hombre y la mujer, no es hasta el año 1848, que se ve como un movimiento organizado con la primera convención por los derechos de la mujer, realizada en Nueva York, que derivó en la publicación de la “Declaración de Séneca Falls” (Declaración de sentimientos), que por cierto, la opinión pública la calificó “contra-natura”. En esta denunciaban las prohibiciones políticas de la mujer: No se les permitía votar, presentarse a elecciones, ocupar cargos públicos, ni afiliarse ni participar en organizaciones y reuniones políticas.
Este Movimiento Pro-mujer, que logró su reconocimiento mundial, al establecerse 1975 como el “Año Internacional de la Mujer” y el día 8 de marzo como el “Día Internacional de la Mujer”, ha venido creciendo por sus razones de peso social y político. A lo largo de sus tres grandes etapas conocidas, el Feminismo Ilustrado (Antes de 1848), el Feminismo Liberal Sufragista (1848) y el Feminismo Contemporáneo (1968), la lucha de la mujer se ha centrado en la equidad de género, en el acceso a todos los niveles educativos y profesionales, a los que se le agregaron mas tarde los políticos. El eje de ese movimiento, por sobradas razones, ha sido la educación.
La inclusión de la mujer a la instrucción pública, tiene una ardua historia relacionada con el pensamiento universal que se tenía sobre ella. En un principio no se veía la razón por la cual debiera acceder a la educación, pues se coincidía en que su razón de ser era dedicarse exclusivamente al hogar, ser esposa y madre. Y para ello no era necesario contar ni con conocimientos básicos.
En medio del pensamiento universal, las primeras expresiones que reconocían la desigualdad entre el hombre y la mujer, fueron expuestas por hombres valientes, que se atrevieron a romper con el concepto que se tenía de la mujer. Platón (428-347 a. c.), Hobbes (1588-1679) entre otros. Durante muchos siglos o años después, dependiendo de la época en que nos ubiquemos, no pasó nada trascendente, la condición de la mujer no tuvo cambio, continuaba con sus labores domésticas. Fue hasta el Siglo XIX, que se vieron las primeras señales de incluir a la mujer en la educación, cuando la propia Iglesia, vio en la mujer, el medio para educar a sus hijos con sentimientos cristianos y así tener mejores generaciones. Para ello, era necesario que recibieran la formación adecuada para ser mejores mujeres, mejores esposas y mejores madres.
Pero también coincidían con la Iglesia, hombres liberales e ilustrados como Rousseau, quien dijo: "dar placer a los hombres, serles útiles, hacerse amar y honrar por ellos, criarlos de jóvenes, cuidarlos de mayores, aconsejarlos, consolarlos, hacerles agradable y dulce la vida, esos son los deberes de las mujeres en todos los tiempos, y lo que se les ha de enseñar desde la infancia". O sea, inicia la idea de enseñarles desde niñas a leer, escribir y las labores propias de su sexo. Aunque más tarde se agregarían algunas otras materias, los hombres seguían recibiendo una educación mas completa separados de las mujeres. Bajo este esquema, su educación no cambiaría en nada su condición social por el momento.
En medio de la polémica mundial de que si la mujer era capaz de recibir educación superior, hacia la segunda mitad del siglo XIX, en algunos países ya hay algunas mujeres que han ingresado con permisos especiales, y egresado de bachilleres y universidades. A finales de este siglo, se reconoce la capacidad de la mujer de trabajar como maestra.
Ya en el siglo XX, se dio el fenómeno de ingreso femenino masivo a las universidades y el acceso del trabajo remunerado. El siguiente texto que citó Gustave Cohen, profesor de la Facultad de Letras de París, lo describe objetivamente, pero además manifiesta una cierta preocupación por una posible superioridad intelectual de la mujer: "Si me preguntaran cuál es la mayor revolución a la que hemos asistido desde la guerra, respondería que es la invasión de la Universidad por las mujeres, quienes, rarísimas en el ámbito en mi juventud, hace treinta años, fueron primero un tercio, luego la mitad y finalmente dos tercios, de tal suerte que uno se pregunta con inquietud si después de haber sido nuestras amantes no irán a convertirse en nuestros amos”. Sin duda, algunos dirán que esto, en la actualidad es una realidad.
En México, a finales de la época del Porfiriato y hasta 1940, aunque en menor escala, el interés femenino por la preparación profesional era visible. En ese periodo, no fueron muchas las mujeres que se atrevieron a modificar las ideas que se tenían de ellas, pero ya era clara la motivación y la decisión del sector femenino por prepararse y acceder al sector laboral y poco a poco el número fue creciendo.
De acuerdo a los anuarios estadísticos de la UNAM, asistió a la universidad una mujer por cada cuatro hombres durante 1940, en 1950 y 1960 de cada cinco hombres estudiantes una era mujer.
En las décadas de los 70 y 80, el porcentaje de mujeres en el nivel superior subió a 34.38%., en los 90 subió a 46% y en educación básica se sostenía el 50 y 50 % para niños y niñas. Los datos del INEGI nos dicen que para el 2005, la presencia de las mujeres en educación superior era del 49.93%.
Si nos basamos en estos datos, podría decirse que la demanda de equidad de género en educación, está saldada, sin embargo, los datos estadísticos aquí proporcionados, solo nos hablan de quienes han tenido el privilegio de recibir educación, pero no nos dicen cuántos no la reciben, cuáles sectores y porqué no la reciben y qué porcentaje de mujeres reciben educación superior del total.
Según datos del INEGI, en el 2005 éramos 103 millones 263 mil 388 habitantes, de los cuales, 53 millones 013 mil 433 son mujeres, de estas, 39 millones 283 mil 622 tienen desde 12 años a más, de esta cifra, 3 millones 480 mil 754 mujeres tienen cero escolaridad, 13 millones 286 mil 583 mujeres terminaron la primaria, 7 millones 518 mil 066 terminaron la secundaria. De la población mayor de 18 años, 32 millones 897 mil 334 son mujeres, 27 millones 838 mil 930 no cuentan con educación superior y solo 408 mil 898 cursaron una carrera profesional. En porcentajes, solo el 1.38% de los hombres y el 1.24 % de las mujeres cuenta con una profesión.
Esos son datos interesantes para poder tener una visión mas clara en este asunto. Por lo pronto mi conclusión sería que, ciertamente se han hecho los esfuerzos por cumplir con el reclamo femenino de la igualdad educativa, pero habrá que atender los factores socioculturales, psicológicos, económicos, de transporte, de infraestructura, etc. que siguen marginando a la mujer de la educación.
Va de manera muy especial mi felicitación a todas las mujeres, por su lucha ejemplar, por sus logros, por la transformación del concepto de mujer, por su participación fundamental en nuestra sociedad, por sus ejemplos, por su capacidad, por su inteligencia… Por ser el día Internacional de la Mujer. “Dije que a todas, y cuando digo que a todas, es que es a todas” Profr. José Guadalupe Montaño Villalobos.
Mis comentarios estarán todos los lunes a partir de las 8 de la mañana en la Radio de Navojoa “La Única” 1100 AM
Y se estarán publicando en la página www.snteceapson.com. del Comité Estatal de Acción Política del SNTE.
Navojoa, Sonora a 8 de marzo del 2010
Por: Profr. Gerardo Castro Ruiz.
Por el día Internacional de la Mujer.
Injusta y tristemente, en la historia, la condición de mujer ha sido muy sufrida. En la mayoría de las culturas y durante muchos siglos, las mujeres fueron sometidas al patriarcado, donde al hombre se le daba el poder absoluto sobre la mujer y los derechos humanos mas fundamentales le eran negados. Sus opresores fueron la Iglesia, el Gobierno, los filósofos o pensadores y el género masculino. Estos sectores veían a las mujeres como seres malvados o depravados, inferiores, sin capacidad intelectual para recibir educación y como objetos del hogar.
“Los hombres son superiores a las mujeres porque Alá les otorgó la primacía sobre ellas. Por tanto, dio a los varones el doble de lo que dio a las mujeres. Los maridos que sufrieran desobediencia de sus mujeres pueden castigarlas, abandonarlas en sus lechos, e incluso golpearlas. No se legó al hombre mayor calamidad que la mujer” (El Corán, libro sagrado de los musulmanes, siglo VI). Sin duda, estos posicionamientos tienen como herencia los lesivos fenómenos sociales del machismo y la violencia contra la mujer hasta nuestros días.
La anterior es solo una evidencia de las muchas que existen. Afortunadamente, el Movimiento Feminista, que tiene como objetivo la equidad de género y el cual se afirma que dio señales a finales del siglo XVIII con la publicación de algunas obras que señalaban la marcada diferencia del trato y consideraciones entre el hombre y la mujer, no es hasta el año 1848, que se ve como un movimiento organizado con la primera convención por los derechos de la mujer, realizada en Nueva York, que derivó en la publicación de la “Declaración de Séneca Falls” (Declaración de sentimientos), que por cierto, la opinión pública la calificó “contra-natura”. En esta denunciaban las prohibiciones políticas de la mujer: No se les permitía votar, presentarse a elecciones, ocupar cargos públicos, ni afiliarse ni participar en organizaciones y reuniones políticas.
Este Movimiento Pro-mujer, que logró su reconocimiento mundial, al establecerse 1975 como el “Año Internacional de la Mujer” y el día 8 de marzo como el “Día Internacional de la Mujer”, ha venido creciendo por sus razones de peso social y político. A lo largo de sus tres grandes etapas conocidas, el Feminismo Ilustrado (Antes de 1848), el Feminismo Liberal Sufragista (1848) y el Feminismo Contemporáneo (1968), la lucha de la mujer se ha centrado en la equidad de género, en el acceso a todos los niveles educativos y profesionales, a los que se le agregaron mas tarde los políticos. El eje de ese movimiento, por sobradas razones, ha sido la educación.
La inclusión de la mujer a la instrucción pública, tiene una ardua historia relacionada con el pensamiento universal que se tenía sobre ella. En un principio no se veía la razón por la cual debiera acceder a la educación, pues se coincidía en que su razón de ser era dedicarse exclusivamente al hogar, ser esposa y madre. Y para ello no era necesario contar ni con conocimientos básicos.
En medio del pensamiento universal, las primeras expresiones que reconocían la desigualdad entre el hombre y la mujer, fueron expuestas por hombres valientes, que se atrevieron a romper con el concepto que se tenía de la mujer. Platón (428-347 a. c.), Hobbes (1588-1679) entre otros. Durante muchos siglos o años después, dependiendo de la época en que nos ubiquemos, no pasó nada trascendente, la condición de la mujer no tuvo cambio, continuaba con sus labores domésticas. Fue hasta el Siglo XIX, que se vieron las primeras señales de incluir a la mujer en la educación, cuando la propia Iglesia, vio en la mujer, el medio para educar a sus hijos con sentimientos cristianos y así tener mejores generaciones. Para ello, era necesario que recibieran la formación adecuada para ser mejores mujeres, mejores esposas y mejores madres.
Pero también coincidían con la Iglesia, hombres liberales e ilustrados como Rousseau, quien dijo: "dar placer a los hombres, serles útiles, hacerse amar y honrar por ellos, criarlos de jóvenes, cuidarlos de mayores, aconsejarlos, consolarlos, hacerles agradable y dulce la vida, esos son los deberes de las mujeres en todos los tiempos, y lo que se les ha de enseñar desde la infancia". O sea, inicia la idea de enseñarles desde niñas a leer, escribir y las labores propias de su sexo. Aunque más tarde se agregarían algunas otras materias, los hombres seguían recibiendo una educación mas completa separados de las mujeres. Bajo este esquema, su educación no cambiaría en nada su condición social por el momento.
En medio de la polémica mundial de que si la mujer era capaz de recibir educación superior, hacia la segunda mitad del siglo XIX, en algunos países ya hay algunas mujeres que han ingresado con permisos especiales, y egresado de bachilleres y universidades. A finales de este siglo, se reconoce la capacidad de la mujer de trabajar como maestra.
Ya en el siglo XX, se dio el fenómeno de ingreso femenino masivo a las universidades y el acceso del trabajo remunerado. El siguiente texto que citó Gustave Cohen, profesor de la Facultad de Letras de París, lo describe objetivamente, pero además manifiesta una cierta preocupación por una posible superioridad intelectual de la mujer: "Si me preguntaran cuál es la mayor revolución a la que hemos asistido desde la guerra, respondería que es la invasión de la Universidad por las mujeres, quienes, rarísimas en el ámbito en mi juventud, hace treinta años, fueron primero un tercio, luego la mitad y finalmente dos tercios, de tal suerte que uno se pregunta con inquietud si después de haber sido nuestras amantes no irán a convertirse en nuestros amos”. Sin duda, algunos dirán que esto, en la actualidad es una realidad.
En México, a finales de la época del Porfiriato y hasta 1940, aunque en menor escala, el interés femenino por la preparación profesional era visible. En ese periodo, no fueron muchas las mujeres que se atrevieron a modificar las ideas que se tenían de ellas, pero ya era clara la motivación y la decisión del sector femenino por prepararse y acceder al sector laboral y poco a poco el número fue creciendo.
De acuerdo a los anuarios estadísticos de la UNAM, asistió a la universidad una mujer por cada cuatro hombres durante 1940, en 1950 y 1960 de cada cinco hombres estudiantes una era mujer.
En las décadas de los 70 y 80, el porcentaje de mujeres en el nivel superior subió a 34.38%., en los 90 subió a 46% y en educación básica se sostenía el 50 y 50 % para niños y niñas. Los datos del INEGI nos dicen que para el 2005, la presencia de las mujeres en educación superior era del 49.93%.
Si nos basamos en estos datos, podría decirse que la demanda de equidad de género en educación, está saldada, sin embargo, los datos estadísticos aquí proporcionados, solo nos hablan de quienes han tenido el privilegio de recibir educación, pero no nos dicen cuántos no la reciben, cuáles sectores y porqué no la reciben y qué porcentaje de mujeres reciben educación superior del total.
Según datos del INEGI, en el 2005 éramos 103 millones 263 mil 388 habitantes, de los cuales, 53 millones 013 mil 433 son mujeres, de estas, 39 millones 283 mil 622 tienen desde 12 años a más, de esta cifra, 3 millones 480 mil 754 mujeres tienen cero escolaridad, 13 millones 286 mil 583 mujeres terminaron la primaria, 7 millones 518 mil 066 terminaron la secundaria. De la población mayor de 18 años, 32 millones 897 mil 334 son mujeres, 27 millones 838 mil 930 no cuentan con educación superior y solo 408 mil 898 cursaron una carrera profesional. En porcentajes, solo el 1.38% de los hombres y el 1.24 % de las mujeres cuenta con una profesión.
Esos son datos interesantes para poder tener una visión mas clara en este asunto. Por lo pronto mi conclusión sería que, ciertamente se han hecho los esfuerzos por cumplir con el reclamo femenino de la igualdad educativa, pero habrá que atender los factores socioculturales, psicológicos, económicos, de transporte, de infraestructura, etc. que siguen marginando a la mujer de la educación.
Va de manera muy especial mi felicitación a todas las mujeres, por su lucha ejemplar, por sus logros, por la transformación del concepto de mujer, por su participación fundamental en nuestra sociedad, por sus ejemplos, por su capacidad, por su inteligencia… Por ser el día Internacional de la Mujer. “Dije que a todas, y cuando digo que a todas, es que es a todas” Profr. José Guadalupe Montaño Villalobos.
Mis comentarios estarán todos los lunes a partir de las 8 de la mañana en la Radio de Navojoa “La Única” 1100 AM
Y se estarán publicando en la página www.snteceapson.com. del Comité Estatal de Acción Política del SNTE.
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