Hermosillo
Sonora a 01 de noviembre del 2011.
Por: Prof.
Gerardo Castro Ruiz
Secretario de
Proyecciones Salariales
Del Comité
Ejecutivo de la Secc. 28 del SNTE.
Durante
la semana pasada estuve platicando con algunos personajes que se han
distinguido por su aportación al Fondo de Ayuda Sindical Mutualista (FASM).
Entre otros temas interesantes, de carácter sindical, abordamos sobre la
creación, la evolución y las condiciones actuales del FASM. De ahí se desprende
el tema que esta semana comparto contigo.
La
preocupación de la consolidación y el fortalecimiento del Fondo de Ayuda
Sindical Mutualista desde su nacimiento y a través de las distintas administraciones
sindicales, hoy no es la prioridad, porque gracias a los esfuerzos y
sacrificios de todos este Fondo cuenta con miles de millones de pesos, que por
supuesto no se reflejan en los Fideicomisos pero se encuentran en calidad de
préstamos a sus socios.
Cuando
hablo del esfuerzo y sacrificio de todos me refiero a las ideas que le dieron
forma, a quienes le dieron vida, a quienes lo consolidaron, a quienes lo
fortalecieron, a quienes le hemos sumado ideas, a quienes han hecho posible la
creación de nuevos préstamos y nuevos programas en beneficio del FASM y de sus
socios, a quienes decidimos ser socios y enfrentamos las adversidades y a
quienes admitimos que nos prestaran nuestro propio dinero pagando intereses
caros con el solidario propósito de hacerlo crecer con mayor velocidad. Todo
eso valió la pena. ¡Hoy contamos orgullosamente con un organismo fuerte y
multimillonario!
Dinero
hay, pero tenemos dos problemas muy serios: La Caja de Ahorro y Préstamos tiene
una crisis de operatividad y las finanzas familiares de la mayoría de sus
socios se han descapitalizado.
Tratándose
del FASM existen muchos puntos de interés que deberemos abordar y desarrollar
juntos en las escuelas, en las Asambleas delegacionales, en mesas de trabajo,
en una Asamblea Estatal de socios del FASM y en otros órganos de gobierno como
en Asamblea del Comité Ejecutivo Seccional, un Pleno Seccional de
Representantes o en un Congreso Seccional. A mi juicio la gravedad de estos
problemas exigen una urgente atención y debieran abrirse los espacios
necesarios a la brevedad, pero mientras
esto se decide es importante ir reflexionando y dando forma a la mejor
estrategia que resuelva estos dos grandes problemas.
Pero
hoy, solo opinaré de lo que me parece más urgente: ¡Salvar a nuestros
compañeros que son socios de la Caja de Ahorro y se encuentran
descapitalizados!
Por
lo mucho que le han aportado al FASM, ellos lo merecen, en verdad vale la pena
dar este estirón. Mi Secretario General, el Profesor Fermín Borbón Cota tiene
la gran oportunidad de convertir el coraje y el desaliento que sienten miles de
socios por la Caja de Ahorros, en un sentimiento mutualista, solidario, de una
real fraternidad, y a la par, salvar a miles de socios de la angustia que
padecen para dar sustento a su familia. Hay muchísimos que tan solo reciben un
peso quincenal y muchos otros más que reciben menos del 30% de sus percepciones
debido a tantos descuentos que se les aplican.
Dejemos
por un lado la idea o el hecho de que somos malos administradores de nuestro
salario, lo cual en un momento dado sería válido argumentar para algunos, aunque yo tengo un punto de vista defendible.
Pero les pido, dejemos eso, permitamos que aflore el espíritu solidario y
pongámoslo en práctica.
No
crean que este asunto se ha soslayado en la presente administración, existen
algunos intentos por resolverlo pero que desafortunadamente han resultado
fallidos como el de apegarse al Reglamento y solamente reestructurar los
préstamos que hayan sido pagados al 50% vía nómina o en pagos directos por
caja, después se prohibieron indebidamente los pagos directos en caja para
llegar al 50% de saldo del préstamo exclusivamente por nómina, entre otras
variantes que le han venido sumando.
Actualmente
se pretende poner en práctica tres opciones a las que les han denominado 1ª, 2ª
y 3ª fase.
En
la 1ª fase se ofrece al socio reestructurar su ordinario para que con el dinero
que se alcance se paguen el especial, el prendario o el de vivienda, según el
monto que alcance el socio y de esa forma desaparecerían los descuentos de los
préstamos que el socio liquidez, recuperando liquidez pero queda inhabilitado
para solicitar esos préstamos durante dos años.
En
la 2ª fase se oferta tomar una parte del ahorro del socio y pagar los préstamos
que se alcance de acuerdo al monto que se tome del ahorro. De igual forma en
esta fase se pretende desaparecer algunos descuentos y recuperar liquidez pero queda inhabilitado
para solicitar esos créditos por dos años.
En
la 3ª fase, según me informan se ofrece al
socio un crédito puente con el que pueda pagar algunos créditos (Ordinario,
especial, prendario, vivienda), desaparecer esos descuentos y ganar liquidez,
pero queda inhabilitado durante dos años para realizar dichos préstamos.
Todo
esfuerzo por salvar de la angustia que enfrentan nuestros compañeros al recibir
menos del 30% de su salario y muchos al grado de recibir solo un peso
quincenal, es importante reconocerla, pero también es importante abrir el análisis
para revisar varias propuestas hasta obtener la estrategia integral, la que
resuelva en mayor grado este grave problema y eso solo se puede lograr con la
participación de todos, revisando, combinando o complementando las ideas.
Tengo
la percepción de que la medida que actualmente se ofrece resolverá muy pocos
casos y por muy corto tiempo, es decir, no resuelve integralmente el problema.
Hay
cosas importantes que observar con la aplicación de las tres opciones, lo digo
en general:
Primero:
El ahorro del socio se descapitaliza porque se reduce considerablemente al
pagar parte de su adeudo.
Segundo:
Esta medida atenta contra el fomento al ahorro, ya que la política del FASM
siempre ha sido motivar a los socios para que incrementen su ahorro. Prueba de
ello es que el monto mínimo de ahorro quincenal reglamentariamente se ha venido
incrementando desde 10 a 50 pesos en el caso del personal de apoyo y a 100
pesos en el caso de docentes.
Tercero:
Tomando en cuenta que el monto de los préstamos ordinarios se determina por la
cantidad ahorrada más el 25% de dicho ahorro, entonces si se toma parte del
ahorro para cubrir otros préstamos, al reestructurar posteriormente el
ordinario los socios verían disminuidos diametralmente sus montos.
Cuarto:
Negar la solicitud de un tipo de préstamo del cual no se adeuda, es una medida indebida, ya que el Reglamento
otorga el derecho a los socios a reestructurar sus préstamos una vez saldado el
50% de su adeudo con más razón tendrían este derecho si alguno(s) está(n)
finiquitado(s)
Quinto:
Los socios continúan pagando su préstamo(s) restante(s) con intereses más
elevados que los que ofrece el ISSSTE incluyendo el préstamo complementario
(Hoja roja).
Sexto:
La recuperación de liquidez es insuficiente, ya que únicamente se concreta a
eliminar el descuento de los préstamos que se alcancen a pagar con parte de su
ahorro, por lo que los socios continúan sin la oportunidad de atender sus
necesidades familiares más básicas.
Fermín, nuestro
Secretario General, debe partir de algo que los socios hace tiempo esperan, por
algo que cumple con el propósito solidario, por una medida que no afecta la
fortaleza del FASM y que tiene un gran impacto político en los miembros de la
Sección 28.
Por qué no
decirlo así sin ambages, se requiere de una definición profunda, se requiere de
una vez de un cambio fuerte y no a medias tintas, que deje claramente en los socios el sentimiento solidario. Por
qué no hacerlo entre nosotros, si hasta los créditos más leoninos de las
instituciones bancarias pactan con los deudores una reducción de intereses en
los refinanciamientos de las deudas.
Las condiciones
tan graves que están enfrentando nuestros compañeros nos brindan la oportunidad
de cumplir con lo que dice el Artículo 4 del Reglamento: Art 4.- “El
objeto del Fondo de Ayuda Sindical Mutualista para los agremiados de la Sección
28 del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación en el Estado de
sonora, es promover la cultura del ahorro, facilitar el crédito, así como
fomentar la superación económica, el bienestar y la solidaridad entre sus
socios, todo esto sobre bases educativas, formativas y del esfuerzo individual
y colectivo”.
Muchos
asuntos exigen convocar a la brevedad a Asamblea Estatal de Socios del FASM, en
la cual obligadamente debe modificarse el Reglamento. Posteriormente debe
convocarse a un Pleno de Representantes de la Sección 28 para darle legalidad a
las Nuevas Reglas del FASM, donde se incluya la medida que deberá ser la “Tabla
de salvación de los socios de la Caja de Ahorro y Préstamos”
1.
Fermín
Borbón debe procurar:
· Reducir la tasa
de interés de los préstamos ordinarios del 8% al 7% y para los préstamos
especiales, prendarios y de vivienda reducirla del 10% al 8%. Que cambiemos el
esquema actual de la aplicación de la tasa de interés sobre el monto total del
préstamo, por el esquema de una tasa de interés fija y sobre saldos insolutos.
· Una vez hecha la
reducción de la tasa de interés y aplicada sobre saldos insolutos, que se
realice un refinanciamiento colectivo de todos los préstamos bajo ese esquema y
una reestructuración en su plazo a 48 quincenas. (Con esta medida los montos de
descuento se reducirán importantemente como veremos en los ejercicios más
adelante. Pero además, ya el Comité de Programas Sociales puso en marcha el
otorgamiento de préstamos para adquisición de automóviles con una tasa de
interés del 7% sobre saldos insolutos, con plazos de 3 y 4 años, lo que le da
viabilidad a este esquema)
· Finalmente que
el remanente que se entrega a los socios por las utilidades generadas y que se
entrega a principios de cada año, no se le sume al ahorro del socio sino que se
aplique como abono a alguno de los préstamos que el socio pudiese tener en ese
momento. Esto con la finalidad de apoyar al pago de su préstamo de manera más
rápida. En caso de que no tenga adeudo, este pasaría a incrementar su ahorro.
Veámoslo
despacio y por partes:
Tomemos
el ejemplo de un socio que tiene 50 mil pesos ahorrados.
Bajo
el esquema que prevalece, este socio recibe en un préstamo ordinario su monto
ahorrado más el 25% de dicho monto. Entonces recibiría $62,500.00 con una tasa
de interés anual del 8% sobre esa cantidad o 16% a dos años (10 mil pesos),
mientras que al reducir la tasa al 7% y sobre saldos insolutos este mismo socio
pagaría aproximadamente $4,470 de intereses. Lógico es que su descuento
quincenal se reduce y recupera liquidez. Es decir, al refinanciar los adeudos
que actualmente tienen los socios con una tasa de interés más baja, sobre saldos
insolutos y reestructurando a 48 quincenas, los socios recuperan una liquidez
importante. Lo mismo sucede en los siguientes ejercicios.
Este
mismo socio recibe $ 15, 000.00 por su préstamo especial o prendario paga una
tasa de interés del 10% anual sobre el monto que recibe y a dos años paga el
20% sobre esos 15 mil pesos. Bajo el esquema actual este socio pagaría $3,000.00
de intereses, en cambio, con el esquema que en este tema se propone solo
pagaría aproximadamente $1,230.00 de intereses. Si este socio obtiene el
especial y prendario a la vez, entonces pagaría $6,000.00 de intereses contra
$2,460.00 con esta propuesta.
Ese
mismo socio que recibe 25 mil pesos por el préstamo de vivienda pagaría 10%
anual y el 20% a dos años sobre los 25 mil y la prima de garantía. El monto por
el interés serían 5 mil pesos, mientras que con esta propuesta pagaría
aproximadamente $2,050.00
Entonces,
si la propuesta es quitarle de su ahorro para pagar los préstamos ¿Cuánto le
quitarían y para pagar qué préstamos? Porque es lógico que ni quitándole todo
su ahorro alcanza a pagar el ordinario puesto que debe más de lo que tiene
ahorrado. Entonces definitivamente pagaría cualquiera de los otros pero sería
castigado durante dos años en la realización de esos préstamos.
Veamos
las bondades de esto:
PRIMERO:
Al cambiar la tasa de interés actual por una menor y sobre saldos insolutos, la
sola reestructuración y el refinanciamiento de sus préstamos le daría mayor
liquidez al socio.
SEGUNDO:
Al reestructurarse el préstamo a 48 quincenas, reglamentariamente tendría que
pasar un año para pagar el 50% del préstamo y tener derecho a reestructurarlo.
No se le inhabilita al socio indebidamente, su inhabilitación es reglamentaria,
entonces no se violenta el Reglamento.
TERCERO:
El socio conserva su ahorro y le permite que al reestructurar su ordinario este
no se vea reducido en su monto.
CUARTO:
Con esta estrategia, no solo se benefician quienes actualmente se encuentran
ahogados por falta de liquidez, sino que la totalidad de socios que son decenas
de miles se ven beneficiados por el cambio de financiamiento a un esquema con
intereses más blandos.
QUINTO:
Los remanentes anuales ayudarían al socio al pago de su deuda.
Revisemos
esto, vale la pena realizar las proyecciones al respecto. Pero apurémonos a
encontrar la Tabla de Salvación para los Socios de la Caja de Ahorro que
enfrentan este grave problema.