Hermosillo
Sonora a 6 de febrero del 2012.
Por: Prof.
Gerardo Castro Ruiz.
Secretario de
Proyecciones Salariales.
Del Comité
Ejecutivo de la Secc. 28 del SNTE.
Ciertamente,
el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica y Normal
(ANMEBN), signado el 18 de mayo de 1992 entre el Gobierno Federal, Gobiernos
estatales y el SNTE, vino a revolucionar
el sistema educativo.
Sin
embargo, algunas evaluaciones sobre este acuerdo indican que no se marchó
adecuadamente para cumplir en su totalidad con sus tres líneas políticas- Reorganizar
el sistema educativo, Renovación de contenidos y la Revaloración de la función
del maestro- y generó una nueva problemática, pese a ello, categóricamente
podemos decir que los maestros hemos cumplido con nuestra parte, aunque los
necios insistan en lo contrario (Intereses privatizadores).
Producto
de ese acuerdo, se descentraliza el sistema educativo, nacen nuevos materiales,
una nueva forma de financiamiento; una reforma al Artículo 3° Constitucional en
1993 para agregar la obligatoriedad de la educación preescolar y se suma al
concepto de educación básica que abarca 11 años obligatorios, preescolar,
primaria y secundaria; también, aunque la evaluación educativa inicia en los
años 70´s, fue a partir de este acuerdo que se intensifica y se fortalece ese
proceso evaluativo; los programas de
actualización y superación permanente del magisterio para una mayor calidad de
la educación; se amplía el calendario escolar; nació Carrera Magisterial como un programa de
estímulo, etc.
Después
de eso y a través de los Congresos Nacionales de Educación, así como también de
los Encuentros Nacionales de Padres de familia y Maestros, se han obtenido
diversas propuestas del SNTE que se han puesto en manos de quienes les ha
tocado dirigir la política educativa en México.
Así
surgió el Acuerdo por la Calidad de la Educación (ACE), los nuevos lineamiento
de Carrera Magisterial, las escuelas de tiempo completo y de jornada ampliada,
el Instituto Nacional de Evaluación Educativa, la Evaluación Universal, etc.
Ahí
está la propuesta magisterial, para ningún trabajador debiera ser desconocida,
pero los dirigentes hemos cometido dos errores:
1.-
La falta de consensos en los acuerdos sobre los procedimientos específicos en
la aplicación de las propuestas. Como un ejemplo, aunque hay varios, la
evaluación Universal es una propuesta genérica en la que participamos los
trabajadores de la educación en los Congresos Nacionales de Educación,
ciertamente esa fue una etapa del consenso, solo que los trabajadores no
participaron en lo que debió ser la siguiente etapa del consenso, en la
elaboración del procedimiento de dicha evaluación e implicaciones para enseguida tomar el acuerdo con el
gobierno federal, y es de ahí, de donde nace
la incertidumbre laboral por las posibles consecuencias que se han estado
manejando, siendo “La pérdida del empleo” la que causa mayor zozobra entre los
trabajadores. Muchos me han manifestado su absoluto acuerdo con la propuesta
genérica, eso quiere decir que hay conciencia de ello porque además ya están
acostumbrados, puesto que hace muchos años los maestros son evaluados, pero
siempre con la certeza de conservar el empleo.
2.-
La falta de un sistema de información eficaz y oportuno. Esto ha representado
un gran problema por diferentes factores: La información no se emite, la
información se emite tarde, la información se emite desde el primer eslabón
pero en alguna parte de la cadena se rompe y no llega hasta el último, la
información no disipa las dudas de los trabajadores y a veces los confunde, no
es contundente. Hasta que el último eslabón -el trabajador- nos informa de su
inconformidad a través de diversas formas de manifestación, nos damos cuenta de
que algo está fallando, pero lo increíble es que continuemos igual. No hay que
confundirnos, una cosa es la estrategia de información mediática dirigida a la
sociedad y a la clase política, y otra cosa es la estrategia de información
institucionalizada dirigida a los trabajadores. Es en esta última donde más
fallas tenemos y eso convierte al magisterio en un terreno fértil para
confundir a los trabajadores, para desprestigiar y debilitar a la dirigencia
sindical y coyunturalmente para ganar simpatías en tiempos electorales, como hoy.
Eso
realmente sucede, no traería caso defender a ultranza un error que desde la
dirigencia se ha cometido. En una autocrítica responsable aceptemos lo que no
hemos hecho de manera correcta. Los dirigentes también debemos auto evaluarnos
para mejorar. No hay que soslayar que nuestros
representados nos están evaluando por nuestros aciertos y desaciertos, y los
trabajadores esperan que nuestros
aciertos se traduzcan en mejores condiciones de vida para ellos y sus familias.
Si así es saldremos aprobados, si no es así, entonces estamos obligados a
revisar y recomponer el trabajo sindical.
No
de hoy, sino de siempre, he manifestado que no debe permitirse que el resultado
de la evaluación universal sea el pretexto para el despido de un trabajador ni
para exhibirlo, porque entonces, estaríamos dejando de lado el objetivo
principal de una evaluación. A dirigentes, a trabajadores, a Gobiernos, a la
sociedad, a todos debe quedar claro, la evaluación debe cumplir con un propósito
exclusivo: Ver aciertos y fortalecerlos para mejorar, detectar fallas y
corregirlas para mejorar.
Cuando vi la Conferencia “Educación: Del
compromiso personal a la responsabilidad social” que ofreció recientemente
Carlos Kasuga Osaka, entre muchas cosas me llamó la atención cuando se refirió
a una de las grandes angustias del trabajador mexicano “La mayor angustia que
tiene el trabajador mexicano, señores, es que no tiene seguridad de trabajo. No
sabe cuándo lo van a correr. Y vean ustedes cómo actúa un animalito que tiene
miedo, pela los dientes, siempre está en posición de huir, de atacar, desconfía
de todo, cualquier movimiento se pone nervioso, porque no tiene seguridad. Den
seguridad a su gente y el trabajador mexicano es de lo más noble, de lo más
leal”
En ese momento, de golpe vino a mi mente
la inquietud que nació y fue creciendo impresionantemente entre los
trabajadores de la educación, sobre el supuesto riesgo de perder su plaza a
causa de la “Evaluación Universal”. Hasta ese momento, institucionalmente nadie
había dado la cara para dar esa seguridad a los trabajadores de la educación
sobre su empleo, por eso fue muy
importante que el profesor Juan Díaz de la Torre, Secretario General Ejecutivo
del CEN del SNTE, diera esa confianza a los trabajadores de la educación en una
entrevista que ofreció a los medios inmediatamente después de dicha Conferencia:
“Primero podemos decir de frente a todas
las compañeras y los compañeros, de frente a la sociedad y de frente a la
autoridad educativa, en sus tres niveles de gobierno, que no ha signado en
ningún momento la representación del Sindicato algún compromiso, lineamiento,
acuerdo o programa que permita que se lesione uno solo de los derechos
laborales que los compañeros tengan en su característica o según el nombramiento
que tengan. Particularmente es una falacia o ignorancia o mala fe quien haya
afirmado o lo esté afirmando de que con el Programa de la Evaluación Universal
a Docentes y Directivos alguno, alguno de los maestros que apliquen este
programa esté en riesgo de perder su empleo o sufrir alguna sanción por el
resultado que se obtenga. Es absolutamente falso” Al final de la entrevista
subrayó: “Nadie va a perder la plaza por eso.
Absolutamente es una falacia”
En breve,
esto se ratificó a través de un comunicado conjunto SEP-SNTE.
Lo
cierto es que la incertidumbre laboral creció en la medida que se tardó en disipar
mediáticamente esa duda, sin embargo, no debe darse por hecho que lo dicho por
el profesor Juan Díaz de la Torre y su ratificación en el comunicado conjunto sea suficiente. Es necesario diseñar la
estrategia para llevar esa seguridad y demostrar su garantía ante los
trabajadores. Yo espero, que aunque un poco tarde, esto se lleve a cabo en los
próximos días.
Pero
también, espero que la evaluación universal no quede en la evaluación exclusiva
del maestro y de los alumnos, sino que incluya a todos los actores y factores
que influyen en el sistema educativo
mexicano: Habrá que evaluar el presupuesto educativo que el Ejecutivo Federal y
los Ejecutivos estatales proponen y que en el Congreso de la Unión y Congresos
locales se discute y se aprueba. El presupuesto educativo continúa a la mitad
del 8% del PIB que los organismos internacionales sugieren. Habrá que evaluar el
perfil y el desempeño de los funcionarios de la dependencia educativa. Habrá
que evaluar la cobertura educativa, las condiciones y equipamiento de las
escuelas, el entorno familiar, el empleo, la pobreza, la equidad, el entorno
social (Delincuencia, drogadicción, narcotráfico), entre otros factores.
Punto
Aparte.
Sobre
la reforma laboral di mi opinión en http://laopiniondegerardocastro.blogspot.com/2011/04/el-panel-de-reforma-laboral…
Crecen
las posibilidades de que antes del relevo de la dirigencia de la Sección 54, lo
cual sucederá entre el 23 y 24 del presente mes, se dé el cierre de la
Negociación local 2011…
Crece
la desesperación entre los trabajadores de la educación por el retraso en dar a
conocer los puntajes mínimos de la etapa XX de Carrera Magisterial y la SEC
continúa negándose a entregar las economías regularizables para conocer el
monto total que se distribuirá y definir los parámetros…
Efectivamente,
tal como lo leí en el informativo “Casa de las Ideas” http://www.casadelasideas.com Josefina vence
a Calderón 56% vs 38% y en Sonora Padrés vence a Josefina 63% vs 32%. En
aprietos el Gober por seguir la línea Calderonista. Este desenlace también
influirá en el perfil del candidato de Nueva Alianza y algunas otras
decisiones.
Este artículo se publicará en la página Comité Estatal de Acción Política del SNTE, en
mi BLOG La Opinión de Gerardo Castro Ruiz, y en http://www.valledelmayo.com/
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comentarios los puedes hacer en mi blogspot o escribiéndome a los correos: gerardocastroruiz@hotmail.com, gerardocastroruiz@gmail.com o gerardocastroruiz2@gmail.com


